El arrancador suave es un dispositivo electrónico que permite controlar la tensión, la intensidad y el par que se entrega al motor. Pudiendo de esta manera controlar el arranque y la parada del motor y reduciendo las sobreintensidades que se producen en el arranque directo.
Electrónicamente cada fase se controla mediante dos tiristores en antiparelelo. De forma que cada uno controla el ángulo de disparo de una semionda.
Una vez arrancado el motor los tiristores se puentean para reducir pérdidas y evitar su deterioro.
Para proteger los tiristores será necesario limitar el número de arranques por hora y el tiempo de arranque.
Permiten controlar la tensión de arranque y la rampa de incremento de la tensión seleccionado el tiempo de arranque.
Igualmente pueden controlar la rampa de parada controlando el tiempo de parada.
El arrancador bipolar únicamente controla dos fases, con lo que en el arranque el campo magnético es ovalado.
Se utiliza en motores pequeños por motivos económicos.
El arrancador tripolar controla las tres fases y se utiliza en motores grandes, normalmente mayores de 7,5 kw.
Lógicamente su precio es mayor al del arrancador bipolar.
En la conexión en triángulo la intensidad en cada rama será la intensidad de línea dividido por raiz de 3.
En la alimentación del arrancador suave instalaremos un contactor que abra en el caso de detectar defectos en la red, para de esta forma proteger a los tiristores.
Hay que tener en cuenta que el arrancador electrónico no puede variar la frecuencia de la onda de alimentación que se entrega al motor. Por tanto no puede variar la velocidad de giro del motor. Ya que como sabemos la velocidad del motor aíncrono el proporcional a la frecuencia de la red eléctrica.







