La neumática convencional se basa en un control «todo o nada». Las válvulas neumáticas se abren o
cierran completamente, permitiendo o bloqueando el flujo de aire comprimido. Esto se traduce en
movimientos discontinuos y una precisión limitada.
La neumática proporcional, por el contrario, permite un control continuo del caudal de aire
comprimido. Las válvulas proporcionales ajustan su apertura de forma gradual, permitiendo un
control preciso de la velocidad, la posición y la fuerza de los actuadores neumáticos
La neumática proporcional permite un control preciso del caudal y la
presión del aire, lo que se traduce en una mayor precisión en los
movimientos de los actuadores. Esto es especialmente importante en
procesos que requieren un alto nivel de precisión, como el ensamblaje
de piezas pequeñas o el control de robots

