Temperatura y viscosidad.
La viscosidad óptima en equipos hidráulicos se sitúa entre los 20 y 40 mm2/seg. Teniendo en cuenta este valor limitaremos la temperatura del aceite para evitar que la viscosidad se sitúe fuera de este rango.
Esto va a depender del tipo de aceite y deberemos consultar las especificaciones del fabricante. Normalmente la temperatura óptima de trabajo se sitúa entre los 35 y 60 °C.
Oxidación del aceite.
Por encima de los 80 °C el aceite se degrada y provoca daños en las juntas de los cilindros.
Al aumentar la temperatura disminuye la viscosidad, haciéndose más fluido el aceite y aumentando la fugas en bombas, motores y cilindros.
El aceite más fluido tiene menos poder de lubricación, acelerando el desgaste de los componentes.
Causas del calentamiento del aceite.
El aceite se calienta principalmente por las resistencias que ofrecen los diferentes componentes del circuito, como son las válvulas, tuberías, filtros, etc.
También un volumen de aceite demasiado pequeño puede contribuir a aumentar más rápidamente el calentamiento del aceite.
Soluciones para reducir la temperatura del aceite.
- Aumentar el grupo hidráulico, aumentando el volumen del aceite.
- Refrigerar el tanque de aceite con ventilación.
- Venting. O descarga de la bomba a tanque a presión reducida en los tiempos muertos del ciclo de trabajo.
- Refrigerador por aire o por agua en el circuito de descarga.





